La importancia de las elecciones de 2024 en la India va mucho más allá de los meros resultados políticos, especialmente para los trabajadores, los agricultores, las comunidades históricamente oprimidas como los dalits y los adivasis y los grupos minoritarios del país. Son un testimonio de la resiliencia de las fuerzas democráticas a la hora de impedir el ascenso de un régimen potencialmente autoritario bajo el liderazgo de Narendra Modi.