Tras la enorme catástrofe del 29 de octubre, han saltado muchas de las costuras que envuelven el mundo del trabajo. La situación resultante ha puesto a empresas y personas trabajadoras ante un espejo que refleja una imagen que nos debería hacer reflexionar y actuar de manera urgente. Es necesario adaptar la actividad productiva y las condiciones en las que se desarrolla el trabajo al mayor riesgo civilizatorio: el cambio climático.…