En el fluir de la historia aparecen ramales inesperados y uno de ellos son los Motines del Pan que tuvieron lugar en Castilla durante el verano de 1856. Una corriente de rabia y dignidad recorrió tierras castellanas hasta el punto de que su crecida llegó a otros lugares de España provocando, incluso, la caída del gobierno progresista de Espartero. Sentenciada al olvido, esta insurrección había permanecido muda en el tiempo,…