La elección de un papa es, en apariencia, un asunto estrictamente eclesiástico: un acto de fe, tradición y discernimiento espiritual entre los cardenales reunidos en cónclave. Sin embargo, en la práctica, se trata también de un proceso profundamente influido por factores geopolíticos, tensiones ideológicas y estrategias institucionales. El papa no sólo lidera la Iglesia católica; también encarna una figura con alcance global que influye en los grandes debates de la…