Vivimos tiempos políticos frenéticos. Escuchamos prácticamente a diario desde las instituciones y los medios de comunicación discursos donde prima el frikismo a la seriedad. En un momento donde una pandemia asola al mundo entero, este tipo de alegatos estridentes y alejados de toda veracidad, lejos de detenerse, se han acrecentado. Lo que está ocurriendo durante estas semanas no es una novedad. Empezamos a acostumbrarnos a escuchar a Abascal sacar a…