Vientres de alquiler. Maternidad subrogada. Alquiler de úteros. Son solo eufemismos para hablar de la comercialización gestacional, concepto que añade una nueva cláusula al Contrato Sexual de Paterman, regulando la explotación de las mujeres según se necesite de ellas no solo sexo sino también óvulos o úteros, y rompiendo el binomio mujer pública-mala y mujer privada-buena introduciendo el nuevo modelo de mujer pública-buena [1]. La apropiación del cuerpo, la sexualidad…