En unos pocos años hemos pasado de ser la excepción en Europa (por no tener un partido de ultraderecha en el Congreso) a tener varias comunidades autónomas con gobiernos de extrema derecha. Castilla y León ya no es un caso aislado porque, como reconoció el propio presidente in pectore de la Comunidad Valenciana, los acuerdos con la extrema derecha forman parte de un plan. Conviene no olvidar lo básico: Vox…