En general cualquier avance científico acaba redundando en un beneficio para la sociedad que permite mejorar el nivel de vida y eliminar las desigualdades sociales. Pensemos por ejemplo en la mecanización, que ha permitido mejorar las condiciones de trabajo y un abaratamiento de costes que implica el acceso a bienes por un mayor sector de la población. O cómo internet y los ordenadores han permitido el acceso a todo tipo…