Este escrito tiene como único propósito someter al debate algunas de las meditaciones que he venido realizando sobre la vigencia que le atribuyo a las palabras pronunciadas el 30 de junio de 1961 por Fidel Castro para enfrentar las debilidades internas y las amenazas externas que en la actualidad y en el futuro previsible tendrán que enfrentar las instituciones políticas, estatales, gubernamentales y no gubernamentales, incluida la Unión de Escritores…