Señora de ojos vendados, que estás en los tribunales sin ver a los abogados, baja de tus pedestales. Quítate la venda y mira cuánta mentira. Actualiza la balanza y arremete con la espada, que sin tus buenos oficios no somos nada. Lávanos de sangre y tinta, resucita al inocente y haz que los muertos entierren el expediente. Espanta a las aves negras, aniquila a los gusanos y que a tus…