Eran tres hermanos. El mayor tenía trece años, el menor nueve y Julián, el mediano, once recién cumplidos. Vivían en las montañas. En tierras asturianas, en la raya con León y Lugo. La guerra civil había terminado un año antes. Su padre había combatido con los republicanos y ahora estaba en el maquis. Un domingo, el padre, al caer el sol, se acercó a la casa. Cenó con los hijos…