La Segunda República española, surgida en la turbulencia de los años treinta del siglo pasado —envuelta en la crisis global y el ascenso de los fascismos—, encarnó un proyecto profundamente transformador y modernizador. Durante su breve existencia —a excepción del llamado «bienio negro»—, impulsó avances decisivos: derechos laborales, reforma agraria, incorporación de la mujer a