El 29 de octubre de 1965 el político socialista marroquí llegó al aeropuerto de París. Ese día había quedado para comer a las doce del mediodía en la Brasserie Lipp con Georges Figon, un misterioso personaje que se había presentado como productor, con Georges Franju, un afamado director de cine, y con Philippe Bernier, un periodista de izquierdas, con quienes tenía que ultimar los detalles de un documental dedicado a…
El presidente de la República no era inviolable sino «criminalmente responsable» de la infracción delictiva de sus obligaciones. También podía ser destituido a iniciativa del Congreso