La desesperación y la alegría pueden estar muy cerca. Sé que en los conflictos no se puede confiar en ninguna de las partes. Ambos bandos tergiversan y distorsionan, magnifican y minimizan en apoyo de su causa. Pero las imágenes diarias, casi cada hora, de Ucrania -de penurias, sufrimiento, muerte, destrucción y huida, demasiado genuinas- me causan la desesperación que siempre he sentido al oír -y peor aún al ver, aunque…