La ofensiva militar de Estados Unidos contra Venezuela ha abierto una crisis internacional de gran alcance. China se ha sumado este sábado a las voces que condenan con mayor contundencia la operación, denunciando que el ataque “viola el derecho internacional” y la soberanía de un Estado. El Ministerio de Exteriores chino aseguró estar “profundamente conmocionado”
El año 2025 ha sido el del inicio por la Administración Trump de la voladura del derecho internacional nacido tras la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial. La Carta de las Naciones Unidas obliga al respeto a la soberanía de los pueblos y a no utilizar la violencia en las relaciones internacionales. El
Entre los legisladores que criticaron la agresión destacan Rubén Gallego (senador por Arizona), Bernie Sanders (senador por Vermont), Elizabeth Warren (senadora por Massachusetts) y Tim Kaine (senador por Virginia). Todos ellos tildan la acción de ilegal y una violación de la Constitución, al no contar con permiso legislativo. “Combatí en duras batallas en la guerra
La administración Trump presenta su “Estrategia de Seguridad Nacional” en la que redefine la seguridad global para tratar de imponer un orden unilateral, basado en la hegemonía del nacional-capitalismo estadounidense mediante un documento que constituye uno de los más explícitos de la ambición hegemónica norteamericana en el siglo XXI. Bajo el liderazgo de Donald Trump,
El Partido Comunista de España (PCE) ha condenado con dureza el ataque perpetrado por Estados Unidos contra Venezuela, al que atribuye un objetivo claro: apoderarse de los recursos naturales del país sudamericano y derrocar a su Gobierno. En un comunicado, la organización sostiene que la agresión responde a una estrategia histórica de dominación sobre una
La política de Estados Unidos hacia América Latina no responde a episodios coyunturales ni a desviaciones personales de determinados presidentes, sino a una estrategia histórica de dominación imperial, formulada ya en la Doctrina Monroe de 1823 y actualizada en cada etapa conforme a las necesidades del capital estadounidense. Bajo el principio de que América Latina
El intervencionismo de EE.UU. en América Latina, anunciado por Simón Bolívar en las primeras décadas del siglo XIX, ha sido una constante intromisión en los asuntos internos de los países de este subcontinente y una violación de su soberanía durante todo el siglo XX, motivada por intereses geoestratégicos de dominación política y económica imperialista que
Las alianzas de la oligarquía americano-anglosajona con las sumisas élites españolas determinaron la penetración del capitalismo estadounidense en España en el primer tercio del siglo XX, inicialmente desde las telecomunicaciones, entonces en auge. Cuando España se propone en 1931, mediante una república democrática, acabar con el atraso secular impuesto históricamente por las derechas y el
Poco antes de morir en 2013, presumiblemente a causa de un cáncer que le fue inducido con plutonio, Chávez recomendó a los venezolanos que adoptaran a Nicolás Maduro como su sucesor natural. Valoraba sobremanera la dote de experiencia sindical, política, parlamentaria y diplomática de Maduro, perfil que el aparato mediático oculta cuidadosamente.
La narrativa construida y promovida por las elites estadounidenses presenta al país norteamericano como un proyecto basado en el ideal de la libertad, cristalizada en un orden democrático, libertades individuales, y un orden internacional basado en reglas y justicia. Es recurrente la imagen de Estados Unidos como la nación indispensable, protectora de los más débiles