La intentona de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 es una monumental obra de teatro inacabada que sigue aportando nuevos capítulos con el paso del tiempo. El penúltimo episodio de esta tragicomedia ha sido la supuesta «desclasificación» de aquellos papeles que durante años estuvieron archivados secretamente en dependencias ministeriales y policiales. Para adaptarse con fidelidad a la idiotez de los tiempos virtuales que nos ha tocado vivir,…
Los materiales más relevantes, como el sumario completo del proceso judicial del 23-F, custodiado por el Tribunal Supremo, y las grabaciones para reconstruir las comunicaciones entre militares, inteligencia y la Casa Real, siguen siendo inaccesibles. Así que continuamos lejos de resolver las incógnitas fundamentales sobre el golpe de 1981.
La desclasificación de 153 lotes de documentos concernientes al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 -que algunos analistas definen ya como un autogolpe- ha generado un previsible aluvión de comentarios, cábalas y debates al respecto. Y eso que han transcurrido 45 años desde entonces. Esta ansiedad en torno a aquel infausto episodio obedece al silencio obligado en el que se ha sumido premeditadamente a la opinión pública…
Cada uno ha podido vivir el 23F de 1981 de forma diferente. Particularmente, esa tarde, trabajando en el sindicato USO, tras la interrupción en la radio de la votación para la investidura de Calvo Sotelo, llevamos las fichas de los afiliados a un domicilio particular; tras ello, fui hacia el Congreso. Me tuve que detener e introducir en la cafetería Edelweiss, que está detrás de la entrada al Congreso por…
Todo demócrata debe saludar la desclasificación de documentos secretos, como los relativos al golpe de estado del 23 de febrero de 1981 decidida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como una medida profundamente democrática. La ciudadanía tiene derecho a conocer su pasado, máxime cuando ese pasado está teñido por la bruma del ocultamiento estatal premeditado. Durante demasiados años, siglos diríamos, los españoles y españolas estuvimos sometidos a la condición…
El 23 de febrero de 1981 se celebraba la votación para la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo cuando Antonio Tejero asalta el Congreso y Jaime Milans del Bosch, directivo de MSP y militar, decreta el estado de excepción y despliega tanques en Valencia. Lejos del epicentro del golpe de Estado es la noche de los transistores y las hogueras en la casas de los sindicalistas de El Bierzo y Laciana.…
Han pasado 43 años desde aquel infausto golpe de Estado que puso en vilo la naciente democracia en España. Los representantes de la soberanía nacional, elegidos democráticamente por el pueblo, fueron secuestrados a mano armada por uniformados militarizados. Con su actitud, reproducían el flagelo que había azotado a la política española desde mediado el siglo XIX. Fue entonces cuando altos mandos de los ejércitos españoles adquirieron la recurrente manía de…