Moriremos, pero jamás transigiremos. Nadie pensaba en sí mismo. ¿Había alguien que en aquellos momentos pensase en el individuo? Esta es una de las bellísimas citas de la novela que hoy comentamos, cuya autora es la grandísima Alexandra Kollontai. Publicada por primera vez en 1928, ha sido reeditada por Txalaparta y su lectura constituye toda
Octubre, para quienes soñamos con una sociedad libre de explotación, bajo cualquiera de sus formas, para los comunistas, es el mes de la Revolución rusa. Bajo su impulso nacimos. Y no hay que olvidarlo, a pesar de que su ola propulsora haya perdido empuje. En aquella constelación de estrellas de Octubre, sobresale Alexandra Kollontai, Comisaria
“A la memoria de Maribel Alonso, poeta de versos muy bien hechos y dichos, que se nos fue en agosto por sorpresa” Ya sabemos que la pandemia nos ha montado una crisis existencial, material y emocional. Nos hemos tropezado con nuestro retrato más íntimo frente a la imagen colectiva y encontramos detalles de la composición
Durante el régimen zarista la mayoría de las mujeres sufrían una situación de extrema esclavitud. La mayoría eran campesinas, analfabetas recluidas en sus hogares… Lenin que era intransigente con la situación de opresión hacia las mujeres del régimen zarista, calificaba la legislación burguesa respecto a la mujer “increíblemente infame, repugnantemente sucia, bestialmente burda (…) que