Hace falta superar esa reacción automática de rechazo hacia la intervención del ejército en la vida política de los países del Sur. Y no caer en el error de infantilizar ni ridiculizar el discurso de los gobiernos y pueblos africanos, cuando denuncian los efectos del neocolonialismo, relacionando el auge del terrorismo con la intervención extranjera.
Pedro Sánchez ha mostrado sumisión al régimen marroquí, elogiando a Mohamed VI y actuando a favor de sus intereses en la UE, lo que traiciona al pueblo saharaui y ignora derechos humanos. Su giro político desde 2022 refuerza la ocupación y descolonización del Sáhara Occidental, priorizando intereses económicos sobre principios democráticos.
Los diputados de Izquierda Unida, Toni Valero y Engracia Rivera, se reunieron con la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental para reafirmar el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Coinciden en que esta población tiene soberanía sobre sus recursos naturales y critican la ocupación ilegal de Marruecos y la pasividad de la UE.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, defendió la soberanía panameña sobre el Canal, contrarrestando las amenazas del presidente electo de EE. UU., Donald Trump. Mulino destacó la gestión panameña del Canal, su crecimiento desde 1999 y la importancia de los Tratados Torrijos-Carter, reiterando que la soberanía y el Canal no son negociables.
Durante cuatro meses, la Casa Republicana de la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá presentó la muestra de fotografía Lente africana. Aunque la exposición cerró el pasado mes de abril, no está de más introducirnos en ella para acercarnos a la realidad del continente africano y observar sus cercanías con las raíces de la afrocolombianidad.