Once activistas de Greenpeace se enfrentan el próximo 23 de septiembre en València a una petición de hasta cinco años de prisión por una acción de protesta contra el uso de gas fósil. El proceso, denunciada por la organización ecologista como una de las mayores peticiones de pena contra activistas climáticos en Europa, vuelve a situar en el centro del debate los límites de la protesta y la respuesta penal…