En el teatro griego clásico, el coro representaba al pueblo. Y a la vez, el coro podía representarlo de diversas formas: mejor de lo que es; tal y como es; o peor de lo que el pueblo pueda llegar a ser. Una buena parte del arte y la filosofía han buceado por cada una de estas posibilidades. La política también. Las dictaduras necesitan una antropología negativa, de miedos y atacantes,…