Tenemos un problema de salud pública, y no es el hantavirus: es la estrategia de la ultraderecha y del fascismo para intoxicarnos informativamente y socavar la confianza ciudadana en los trabajadores de la salud pública, en la evidencia científica y en las estructuras nacionales e internacionales que gestionan las alertas sanitarias, y esto no es una casualidad. Ante todo, desde la Secretaría de Ciencia del PCE mostramos empatía con los…