La agresión de Donald Trump contra Irán precipitó una desestabilización en la región de Oriente Próximo con graves consecuencias para la economía global sin que sus objetivos marcados en su guerra iniciada se hayan cumplido: Ni cambio de régimen de los ayatolas, ni control del estrecho de Ormuz, ni garantías del desarrollo del arma nuclear (resuelto en 2015 con el Plan de Acción Integral Conjunto). Al día de hoy, Irán…