Hace unas semanas, el alcalde de Iruñea, Joseba Asiron, dedicaba un reportaje al dirigente comunista Jesús Monzón, dentro de su serie de escritos sobre hombres y mujeres relacionados con la capital navarra. Y aunque es de agradecer que, en estos tiempos convulsos, hagamos de la memoria política un ejercicio preferente —ya que sin ella no hay proyecto transformador posible—, sí conviene ser certeros a la hora de analizar las trayectorias…