La exposición antológica de Maruja Mallo en el Museo Nacional Reina Sofía, Máscara y compás, no es una retrospectiva más, sino un acto de justicia histórica y una reivindicación clamorosa. Un reconocimiento institucional, tardío pero rotundo, a una de las creadoras más radicalmente originales, libres y visionarias del arte español del siglo XX. La obra
El Museo Reina Sofía le ha devuelto las alas y ha recuperado la obra de esta artista clave de la generación del 27 y de las vanguardias españolas de la primera mitad del siglo XX, en la exposición “Máscaras y compás” que puede verse en el museo madrileño hasta el 16 de marzo.
Mallo es una de las artistas de la Generación del 27 que participaron del ambiente intelectual y político de las primeras décadas del siglo XX, las tertulias y debates, los libros y las revistas, la alegría de la proclamación de la República y el afán por hacer de España un país moderno.