Tal vez, la decisión política de conducir a un país a la guerra sea la más difícil y dramática que puede adoptar un Estado por las consecuencias que se derivan del enfrentamiento armado para la población civil, de los recursos nacionales y a las propias fuerzas armadas. En ese sentido, desde la aparición de los Estados nación (paz de Westfalia 1648), en la medida que la democracia se fue conquistando…