El salario mínimo interprofesional (SMI) en España ha aumentado un 54% desde 2018, alcanzando 1.134 euros en 2024, con el objetivo de mejorar la vida de trabajadores vulnerables y cumplir con la Carta Social Europea. Se están considerando nuevas subidas para 2025, aunque enfrentan tensiones entre sindicatos y patronales.
Durante estos cuatro años los momentos de acuerdo se han combinado con otros de desacuerdo, sin que se haya fracturado la cultura de la concertación. La resiliencia de la democracia tiene mucho que ver con la existencia de estos espacios de negociación y acuerdos sociales