El pasado 15 de febrero se cumplieron 27 años del secuestro en Kenia de Abdullah Öcalan, líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Su captura fue fruto de la colaboración con Turquía de la CIA y el Mossad. Una unidad de acción que se mantiene en el tiempo pues sus intereses continúan ligados,