En la era Maidán, inaugurada hace siete años tras un golpe de Estado inspirado, apoyado, apadrinado y bautizado bajo el tinte de algún color primaveral por Estados Unidos y la Unión Europea, en Ucrania se exalta de continuo con monumentos, memoriales o el currículum escolar, la memoria de los líderes de organizaciones nacionalistas que colaboraron con Hitler y cometieron crímenes de guerra durante la II Guerra Mundial. Recientemente, el Museo…