¿Qué es, concretamente, la Marhaba Europa?
Saif Abukeshek: «Es una iniciativa por Europa que comenzó en octubre del pasado y en donde queremos suscitar la cuestión palestina en los propios países europeos. Habrá, en Barcelona a mediados de junio (14 y 15), un encuentro en el que abordaremos no sólo la cuestión entre Palestina e Israel, sino la situación en Oriente Medio, en los países árabes, los movimientos que hay en esta zona del mundo y que no están realmente en contacto con los movimientos a favor de la paz europeos. Queremos en ese encuentro poner en conjunción nuestros esfuerzos. Pero estas reuniones no son parte del Foro Social del Mediterráneo, que comienza un día después y en donde también habrá debates sobre estos problemas».

¿Cómo es la vida dentro de Israel, esa parte del día a día del ciudadano en tu país y que no conocemos en Europa?
Moshe: «Los israelíes apenas tenemos contacto con los palestinos. Yo, como activista por la paz, voy a los pueblos y a las ciudades palestinas, realizo con mis compañeros acciones contra el muro, contra la ocupación. Pero, cómo es la vida detrás del muro es algo que los israelíes no saben. En Israel, sus ciudadanos tratan de vivir una vida normal olvidándose de lo que sucede en el lado palestino, como si no existiese el muro, y tampoco tenemos ninguna conexión con los palestinos que habitan en Gaza. En la sociedad israelí existe una gran segregación entre los israelíes y los palestinos, una gran discriminación hacia los palestinos en todos los terrenos. Lo que llega es, través de los medios de comunicación, que son terroristas, que en sus territorios hay una lucha constante».

¿Qué piensas, Saif, del acuerdo de paz? ¿Será más fácil llegar a un acuerdo de paz real tras la muerte de Yasir Arafat?
«No, no hay tal acuerdo de paz, ni que Israel tenga intenciones de ello, ni que Arafat fuese el problema o que con Abu Mazen vaya a ser más fácil. Arafat fue el líder palestino más comprometido, el que más dio. No hay ningún otro líder palestino que pueda llegar a comprometerse con Israel de la manera que lo hizo Arafat. La clave para el acuerdo radica en que los palestinos tengan todos sus derechos, a lo cual no está dispuesto el Estado de Israel. No hay un trato igualitario, no hay una base para un futuro de vida en común o de aceptación mutua».

¿De qué «base» estaríamos hablando?
Saif: «Es la base sobre la que vive la gente palestina cada día, gente que no trabaja en el lado político, gente que está desconectada de las negociaciones para un acuerdo de paz, de lo que está ocurriendo. El Gobierno israelí no está buscando la paz, sino que su estrategia es que para dentro de unos años no haya ningún palestino trabajando en territorio israelí. Es decir, que la separación actual entre palestinos e israelíes sea también la de los palestinos respecto a cualquier otro pueblo, que los palestinos queden encerrados en Gaza y Cisjordania. Se abre la puerta a una tercera intifada tras la finalización, para este verano, del muro de separación de los territorios de Cisjordania e Israel. Se completará así el aislamiento de Gaza y la ocupación de los territorios palestinos de Cisjordania. Por eso, el Gobierno israelí está preparando al ejército ante la tercera intifada que se avecina. No se están preparando para la paz, sino para la guerra2.

¿Cabría pensar en una paz trabajada desde la sociedad y no desde las instituciones gobernantes?
Moshe: «La manera optimista de verlo es que la gente está empezando a saber lo que sucede en verdad y actúa en consecuencia. La manera pesimista cae del lado de los ideólogos del Estado, donde la máquina sionista es muy poderosa: los palestinos, dicen, son nuestros enemigos, los judíos son las víctimas y necesitamos protegernos. No hay ningún partido político que hable de un Estado en donde convivan palestinos e israelíes. La diferencia entre la izquierda y la derecha en Israel es así: los primeros hablan de encerrar a los palestinos en espacios amplios; los segundos, en espacios pequeños».

Si los palestinos no pisan territorio israelí, ¿quién realizará los trabajos que ahora están en manos de los palestinos dentro del Estado de Israel?
Saif: «Lo primero, el aislamiento total de los palestinos es una fase de un proyecto más ambicioso. Luego, que Israel sea un Estado judío puro, para lo que desde el Gobierno israelí lleva trabajando varios años. ¿Cómo? Animando a los judíos de otros países (Rusia, Africa, etc.) a que se trasladen a Israel. Desde el año pasado, los palestinos ya no pueden entrar a Israel a trabajar en unas condiciones normales como antes. Ya no necesitan la mano de obra palestina. Personalmente, no creo que los palestinos abandonen su tierra ante lo que se avecina, no habrá una masiva salida de refugiados como sucedió en el pasado, sino que van a luchar por su tierra»-

¿Podríamos aventurar un futuro de hambre a corto plazo en Gaza y Cisjordania?
Saif: «Israel lo está intentando. La principal fuente de ingresos para los palestinos proviene de su trabajo en Israel. Con este soporte económico quiere el Gobierno de Israel acabar, además de destruir los mercados y la industria palestinos, robarnos la tierra, que los palestinos no tengan ningún recurso para proveerse de alimentos».

Moshe: «Muchos palestinos luchan por sobrevivir, pero no puede hacer nada contra el poderoso ejército israelí. A menos que exista una presión internacional sobre Israel que rompa con este patrón de comportamiento, Israel no cambiará. Nosotros, los activistas tanto israelíes como palestinos, queremos destruir el muro porque impide el libre movimiento de la gente dentro de su tierra».

¿Qué piensas Saif de la política de los países árabes?Oímos en España que Israel es el «único país democrático» de la zona. ¿Qué hay de cierto o falso en tal afirmación?
Moshe: «Israel es un país democrático si no cuestionas su política racista, si no cuestionas el muro, si no pretendes ejercer la libertad de expresión y que los medios de comunicación publiquen algo que cuestione el Estado judío».