El próximo domingo 30 de octubre se celebrará la Marcha a la Base Militar de Morón de la Frontera, la salida está prevista a las 12:00h desde “El paso de la Nena”
El capital internacional, en plena crisis económica, está recurriendo cada vez con mayor frecuencia a la “Guerra de Rapiña” en busca de nuevos yacimientos de explotación de recursos ajenos y mano de obra a la que explotar a bajo coste. Su necesidad de autoreproducción constante, máxime en un momento de retroceso de su faceta productiva y de avance de los aspectos más financieros y especulativos del mismo, ha llevado a las potencias imperialistas al punto de recurrir al único método que conoce para salir de sus crisis cíclicas, la agresión militar.
Este hecho ya se ha demostrado históricamente, pero más recientemente lo han hecho con guerras como la de Irak, Afganistán y Libia, donde la barbarie se ha impuesto bajo excusas vacuas como la exportación de la libertad y la democracia, cuando realmente querían exportar bombas, rapiña, miserias y muerte, bajo el auspicio de organismos internacionales como la OTAN y la ONU. Prueba de ello es la actual situación de estos países, que han sufrido un considerable retroceso respecto a su situación anterior.
A las fuerzas del imperialismo yankee y europeo, bajo el auspicio de estos organismos internacionales que les confieren cobertura legal, de dudosa catadura moral, no les tiembla la mano a la hora de determinar quiénes son los enemigos a abatir, nos les tiembla tampoco a la hora de sacrificar cientos de miles de vidas humanas, ni en el momento de introducir a los pueblos sometidos a su yugo en conflictos que les son ajenos; todo ello en aras de salvaguardar los intereses y los millonarios beneficios económicos de las multinancionales.
Así, ahora orientan los puntos de mira de sus fusiles hacia países que dificultan la expansión del capital; así, no es de extrañar la constante manipulación e intoxicación mediática sufrida por los países de las Revoluciones Bolivarianas, como Venezuela, Bolivia o Ecuador, el ostracismo cómplice del genocidio perpetrado contra pueblos como el Palestino o el Saharaui, los planes de ataque hacia potencias regionales como Irán, o el largo bloqueo sufrido por nuestros hermanos cubanos, el “viejo enemigo comunista”.
Con el fin de seguir sembrando y extendiendo una falsa posibilidad de agresión contra occidente, en el imaginario colectivo, han determinado que deben instalar un escudo antimisiles. ¿Para defendernos de quién?, ¿de los mismos pueblos que sufren los ataques de su maquinaria bélica?
Ese escudo antimisiles, a demás de ponernos en peligro, pues nos sitúa como punto estratégico a la hora de agredir a otros países (pues a demás de las bases, España contendrá el centro de control de los escudos), profundiza en el sometimiento de nuestro país a las políticas belicistas, impidiendo que profundicemos en la faceta más pacífica y humanitaria de nuestro pueblo.
La coyuntura internacional exige que retomemos con renovadas fuerzas la lucha de oposición al Imperialismo. No queremos ser cómplices de las guerras y del genocidio contra pueblos inocentes.
Por eso el próximo 6 de Noviembre de 2011, participa en la Marcha a Morón: ¡Por la paz!, ¡contra la guerra!, ¡contra el escudo antimisiles!
¡OTAN NO! ¡BASES FUERA!







