No se puede comparar el resultado de las elecciones presidenciales con el de las legislativas, básicamente porque en un caso hay 1 circunscripción y en el segundo 577. Sin embargo, algunas dinámicas se han mantenido. En la cifra total de votos, engañosa por cuanto no es necesariamente representativa dado el elevado número de circunscripciones y el consiguiente voto útil acentuado a dos vueltas, se estima que el Partido Socialista ha obtenido un 35 % de los votos, una cifra parecida la derecha de la UMP, un 13% para el Frente Nacional, un 6,5% para el Frente de Izquierdas, un 5% para los Verdes y un 2% para los candidatos del centrista Modem. Estas cifras, al pasar a la segunda vuelta, podrían dar la mayoría absoluta al Partido Socialista sin embargo el resultado quizá esté más ajustado lo que aumenta la importancia de los diputados verdes y del Frente de Izquierdas a la hora de aprobar leyes y reformas. Paradójicamente la debilidad de la victoria socialista puede ser la causa de una mayor profundidad de las reformas socialistas.

Mélenchon eliminado
Las elecciones legislativas no son un combate entre los principales líderes de los partidos. El sistema electoral francés atomiza en una sinfín de combates locales la política nacional. Aún así en estas elecciones el Frente de Izquierdas optó por poner toda la carne en el asador al enfrentarse a Marine Le Pen en la 11ª circunscripción del Paso de Calais. Lamentablemente y pese a subir 9 puntos respecto a las elecciones anteriores el candidato del partido socialista ha obtenido unas décimas más que Jean-Luc Mélenchon y se enfrentará a Le Pen en la segunda vuelta. Los votos del Frente de Izquierdas serán necesarios.

Equilibro con la izquierda
El sistema electoral francés para las legislativas es poco representativo, el ganador se lo lleva todo. No obstante los 18 o 20 escaños del Frente de Izquierdas y los entre 15 y 16 de los Verdes pueden resultar imprescindibles para formar mayoría en la Asamblea Nacional Francesa. Además, la ausencia del líder del Frente de Izquierdas de la Asamblea Nacional puede dificultar las negociaciones si estas son necesarias.

La derecha cae
Por su parte el Frente Nacional, aunque ha mejorado sus resultado y podría volver a la Asamblea Nacional como no ocurría desde los ochenta, no maneja grandes posibilidades en cuanto a representación. El rechazo que genera la formación de extrema derecha lleva a todas las fuerzas a unirse en su contra en la segunda vuelta y cabe la posibilidad de que la formación continúe sin representación. Por su parte la UMP, descabezada, parece sufre un duro golpe y pierde votos a favor del Frente Nacional. En muchas circunscripciones se ha calificado en tercera posición lo que la excluye de la segunda vuelta.

Corresponsal de Mundo Obrero en París