El Partido Comunista de España (PCE) ha manifestado públicamente su “más firme solidaridad” con las movilizaciones sociales que se desarrollan en Bolivia, en un contexto marcado por el aumento de la conflictividad política y social en el país andino. La organización considera que las protestas representan una “respuesta legítima” de amplios sectores populares frente a las políticas económicas y sociales impulsadas por el actual gobierno boliviano.
En un comunicado difundido este jueves, el PCE sostiene que las movilizaciones reflejan el descontento de indígenas, campesinos, trabajadores, jóvenes precarizados y sectores urbanos populares ante el deterioro de las condiciones de vida y la pérdida de derechos sociales y democráticos. Según la formación política española, el ejecutivo boliviano estaría aplicando políticas “neoliberales y regresivas” alineadas con los intereses de las élites económicas y de actores internacionales.
La organización comunista recuerda además el proceso político vivido por Bolivia durante los últimos años, que permitió —según afirma— avances en materia de soberanía nacional, ampliación de derechos y participación política de sectores históricamente excluidos. En ese sentido, interpreta la actual coyuntura como una “ofensiva reaccionaria” con un fuerte componente de “revancha de clase y racial”.
El PCE también ha condenado “con absoluta contundencia” la actuación de las fuerzas de seguridad bolivianas frente a las protestas. En su declaración denuncia la criminalización de la protesta social, las detenciones y la violencia policial, señalando que estas actuaciones constituyen una vulneración de los derechos democráticos y políticos de la población movilizada.
Otro de los puntos destacados del comunicado es la crítica a la política exterior de Estados Unidos respecto a Bolivia. El partido español acusa a Washington de intervenir en la situación interna del país mediante declaraciones y posicionamientos emitidos desde la Embajada estadounidense y la Secretaría de Estado. A juicio del PCE, estas acciones responden a una lógica histórica de injerencia en América Latina para respaldar gobiernos afines a sus intereses geopolíticos y económicos.
Asimismo, la organización advierte de que las divisiones dentro del campo popular facilitan el avance de las derechas y del imperialismo en la región. Por ello, considera “indispensable” reforzar la unidad popular, la organización colectiva y los mecanismos democráticos de coordinación entre organizaciones sociales, sindicales, campesinas e indígenas.
El comunicado concluye con un mensaje de apoyo al pueblo boliviano y una defensa de las luchas por la justicia social, la soberanía nacional y los derechos de las mayorías populares. “¡Basta de represión contra el pueblo boliviano!” y “¡Fuera la injerencia imperialista de Bolivia!”, finaliza el texto difundido por el Partido Comunista de España.







