A iniciativa del Responsable de Política Internacional de Izquierda Unida, Willy Meyer, veinticinco eurodiputados y eurodiputadas procedentes de catorce países miembros de la UE y de cuatro grupos parlamentarios europeos diferentes, han solicitado por carta a la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y de Política de Seguridad, Catherine Ashton, que implemente todas las medidas a su alcance para «garantizar la seguridad de la Flotilla de la Libertad y la integridad de los ciudadanos europeos a bordo».
El eurodiputado de Izquierda Unida, quien el año pasado se embarcó en la flotilla saboteada e ilegalmente bloqueada por las autoridades griegas, ha querido así señalar la responsabilidad de las autoridades europeas respecto a este proyecto de solidaridad y ha hecho un llamamiento a que la UE «sea consecuente con sus pretendida defensa del derecho internacional y los derechos humanos no solo haciendo todo lo que esté en sus manos para asegurar que esta muestra de solidaridad con el pueblo palestino consiga su objetivo, sino también presionando con todo su empeño y esfuerzo a Israel para que cumpla el Derecho Internacional y ponga fin al ilegal bloqueo de la Franja de Gaza».
«En este sentido -continuó el europarlamentario- me he dirigido en numerosas ocasiones a la Comisión Europea para que, acogiéndose a lo que señala su artículo segundo, congele de una vez el Acuerdo de Asociación que la UE mantiene con Israel mientras el Gobierno de este país siga violando sistemáticamente y sin escrúpulos los derechos humanos más básicos de los palestinos y el Derecho Internacional», señaló el eurodiputado.
Además, en la misiva, firmada por eurodiputados y eurodiputadas pertenecientes a los grupos liberal, socialdemócrata, verde y de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL), de países como España, Finlandia, Alemania, Portugal, Chipre, Francia, Suecia, Irlanda, Dinamarca, Grecia, Reino Unido, Eslovenia, Italia o Bélgica, se recuerda a Ashton que el injusto bloqueo a Gaza supone una clara violación del Derecho Internacional y afecta dramáticamente a más de 1.6 millones de palestinos, muchos de ellos niños.
Por ello, a bordo del barco Estelle, los activistas, entre los que se encuentra el diputado español de Izquierda Unida, Ricardo Sixto, llevan toneladas de ayuda humanitaria y materiales de reconstrucción fruto de la solidaridad de cientos de miles de ciudadanos europeos.
«El masivo apoyo de la sociedad civil europea a la población de Gaza y su repulsa a la cárcel de cielo abierto en la que Israel ha convertido su territorio, debería ser motivo más que suficiente para que la Unión Europea, esa supuesta defensora global de los derechos humanos, abandonará su política exterior seguidista de Estados Unidos y presionara con toda sus fueras a Israel», concluyó Meyer.







