Este mes quiero invitar a tres guitarristas a esta sección. La ocasión me es propicia porque el sello Highnote distribuye en España un disco superlativo de un guitarrista de jazz llamado Pat Martino grabado en directo en 2009 y publicado hace dos años. Escuchando sus piezas y leyendo algo de su vida, me han venido a la mente otros dos ejemplos con ciertas similitudes: el belga Django Reinhardt y el canadiense Jeff Healey. Todos tienen en común el hecho de haber revertido una grave incapacidad física.
Pat Martino (nombre real Pat Azzara, de origen italiano, nacido en Filadelfia del Sur en 1944) ya era un guitarrista de jazz reconocido cuando en 1980 pasó por el quirófano para ser operado de un aneurisma cerebral. Salvó la vida pero la intervención quirúrgica le provocó una amnesia, de la que sus conocimientos musicales y técnica instrumental no se libraron. Hubo de aprender a tocar de nuevo escuchando sus propios discos, junto con la ayuda de sus colegas de profesión. Siete años después vuelve a grabar un nuevo disco, con el clarividente título de ‘The Return’ (El retorno). El trabajo arriba mencionado, el penúltimo hasta el momento, es un disco en directo, ‘Undeniable: Live at Blues Alley’, en formación de cuarteto: Pat Martino a la guitarra, Eric Alexander al saxo tenor, Tony Monaco al órgano y Jeff ‘Tain’ Watts a la batería.
Alumno de West Montgomery y de la escuela jazzística de Kenny Burrell, Grant Green…, su estilo encaja en el jazz soul y blues, punteos muy limpios y depurados, gusto por los arranques hard bob, momentos de mucho swing y recreaciones minimalistas en las baladas. El disco contiene siete exquisitas composiciones, todas ellas firmadas por Pat Azzara (aquí sí utiliza su nombre verdadero), excepto el ‘Round Midnihgt’ de Thelonious Monk.
A Jeff Healey tuve la oportunidad de verlo en directo en Madrid en una noche memorable de blues, ya que después de The Jeff Healey Band venía el plato fuerte, B.B. King. Sin embargo, el gran momento llegó al final, cuando ambos tocaron juntos. Nacido en Toronto en 1966, se quedó ciego a los ocho meses. Amó el blues desde niño y aprendió a tocar la guitarra escuchando a los grandes del género. Lo curioso de este pelirrojo músico es que tocaba sentado, con el cuerpo de la guitarra apoyado en las rodillas y la mano izquierda marcando los acordes en el mástil a modo de slide guitar (técnica que consiste en recorrer el mástil con un tubo de metal acoplado a un dedo). Aunque su educación musical estuvo marcada por el blues de raíz, sus más afamados discos no escondían una tendencia evidente hacia el blues rock. Falleció en 2008 víctima de un cáncer.
Y Django Reinhardt fue la obstinación personificada. Nacido en Bélgica en 1910, de origen gitano, elevó el jazz europeo a una de sus cumbres con una mezcla única de swing (muy propio de la época de entreguerras) y la manera endiablada de concebir la música festiva los zíngaros del este europeo. Así nació el ‘gipsy jazz’ o jazz gitano. En la madrugada del 2 de noviembre de 1928, una vela prendió las flores de papel que su mujer acumulaba en la casa-caravana para su venta. Ambos salvaron la vida, pero el precio que pagó Django fue muy alto. Salvó in extremis la amputación de una pierna, pero no pudo eludir la pérdida de dos dedos de su mano izquierda debido a que con el calor se le habían contraído hacia la palma. Así se reinventó para seguir tocando y el resultado fue una técnica nueva en la que combinaba los dedos contraídos y los que podía extender. El resultado otorgó a su música un estilo propio.







