¡Hoy, en el día Internacional de la Mujer 2013, mujeres de toda Europa protestan contra la degradación de sus vidas producida por la crisis capitalista y las condiciones de vida patriarcales en nuestros países! Nosotras, las mujeres y feministas de la Izquierda Europea, somos parte de este movimiento internacional de mujeres.
Luchamos en contra de que nuestras condiciones de vida sean dictadas por los mercados financieros y demandamos que nuestros gobiernos y la UE prohíban que se siga especulando con el dinero público y pongan en marcha políticas fiscales que recaigan sobre la propiedad. Los programas de austeridad no pueden seguir arruinando las economías nacionales arriesgando la propia supervivencia de la gente, en especial la de las personas más vulnerables entre las que las mujeres somos mayoría. También protestamos contra la corrupción protagonizada por políticos de todos los países y exigimos que se les juzgue.
Rechazamos enfáticamente el desmantelamiento del Estado del Bienestar que golpea sobre todo a las mujeres como trabajadoras y como usuarias de estos servicios.
Exigimos trabajo para tod@s, mujeres y hombres, inmigrantes y nacionales, salarios y condiciones de trabajo decentes. Pero la producción económica y el trabajo no pueden destruir la naturaleza y la vida en el planeta. El número de horas de trabajo deben reducirse y el trabajo de cuidados realizado por mujeres debe estar mucho más valorado. No queremos que se organice la economía de acuerdo con los principios de maximización del beneficio y crecimiento sino de acuerdo con las necesidades humanas.
No estamos de acuerdo con que en este planeta unas personas tengan más derechos que otras. Por ello, exigimos a la UE que abandone sus políticas restrictivas de asilo e inmigración que representan una permanente brecha en los derechos humanos y expresamos nuestra solidaridad con los movimientos de refugiad@s en toda Europa por el derecho a la residencia y al mercado de trabajo. Luchamos por unas condiciones de vida decentes para l@s refugiad@s. Europa es una de las responsables respecto a las condiciones de vida existentes en otros continentes y que llevan a su población a emigrar.
Luchamos contra la violencia ‘machista’ perpetrada contra las mujeres en nuestra vida cotidiana y contra el sexismo predominante en nuestras sociedades y en el discurso público, y exigimos la extensión de los programas de protección a las mujeres contra la violencia de género. La violencia contra las mujeres toma diferentes formas y sirve para debilitarnos y controlarnos. Exigimos medidas contra el tráfico de mujeres y la prostitución como explotación.
Acerca del grave problema de la violación que recientemente está alcanzando dimensiones alarmantes, exigimos una legislación y un funcionamiento apropiados de las autoridades públicas que faciliten que las mujeres denuncien las violaciones en lugar de avergonzarse de ello, y el castigo a los violadores por parte de los tribunales.
Como lesbianas exigimos una mayor visibilización de nuestra lucha, respeto en todas las esferas de nuestras vidas y el fin de toda discriminación.
La autonomía económica es esencial para nuestra independencia. Exigimos salarios y rentas para todas las mujeres de modo que podamos vivir nuestras vidas desde la independencia económica. Exigimos que el trabajo de cuidados no-remunerado realizado por las mujeres (cuidado de hij@s, tareas domésticas, cuidado de ancianos etc.) sea considerado como trabajo y se incluya como un concepto político. También luchamos por una distribución igualitaria de trabajo doméstico y de cuidados entre hombres y mujeres.
Luchamos contra los ataques a nuestro derecho de autodeterminación y exigimos nuestro derecho a decidir si deseamos tener y criar hij@s, el momento y el número. La ofensiva contra el derecho a decidir es una de las agresiones de inspiración fascista y una herramienta para someter a las mujeres. Deben acabarse las actividades del auto-proclamado movimiento ‘pro-vida’ y los recursos que los sostienen, ya que consideran las ‘vidas’ de los fetos y embriones más importantes que nuestra salud. Apoyamos el derecho a optar por un aborto legal y seguro, ya que las mujeres no pueden seguir muriendo a causa de los abortos ilegales ni en Europa ni en ningún otro lugar del mundo. Por ello y por muchas más razones, luchamos contra todos los patriarcados religiosos ya que tratan de limitar la libertad de las mujeres. Luchamos contra las escuelas confesionales de todas las religiones y contra la inserción de enseñanzas religiosas en los currícula. Apoyamos el laicismo como un valor y como un espacio público para la ética laica.
Exigimos una ley de Custodia que no nos obligue a mantener contacto con los padres de nuestr@s hij@s si no lo deseamos.
Combatimos la expansión de las organizaciones fascistas y de extrema derecha y exigimos que se prohíban sus actividades. Constituyen un peligro para la democracia.
Exigimos la desmilitarización a escala global y el desarme de todos los gobiernos y bandas masculinos. Exigimos que se eliminen los presupuestos militares y que sean sustituidos por presupuestos con fines sociales, educativos y medio-ambientales.
Queremos que todos los recursos y medios se distribuyan de forma igualitaria entre los sexos. Luchamos por una Europa feminista y socialista.
El-Fem es una red feminista de la Izquierda Europea formada por mujeres organizadas en partidos y mujeres autónomas. Como comunistas y socialistas somos también feministas, del mismo modo que las feministas son también de izquierda. Para nosotras la lucha por el cambio social está unida a la lucha por los derechos de las mujeres y el reconocimiento de nuestras situaciones específicas y la realidad de nuestras vidas como mujeres.






