EE.UU. pierde la guerra contra China en Irán

Si EE.UU. pretendía avanzar en su guerra de posiciones contra China, eliminando una torre del tablero chino de ajedrez, es posible que coseche la muerte de su reina.
Mochilas en la marcha del Día Mundial de Al-Quds en memoria de las niñas estudiantes asesinadas por el bombardeo de su escuela en la ciudad de Minab por parte de EE.UU. e Israel | Agencia de Noticias IRNA
Mochilas en la marcha del Día Mundial de Al-Quds en memoria de las niñas estudiantes asesinadas por el bombardeo de su escuela en la ciudad de Minab por parte de EE.UU. e Israel | Agencia de Noticias IRNA

Está escrito en los papeles, es el texto oficial de la Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU., publicado en diciembre de 2025, “EE.UU. debe asegurar que el hemisferio occidental permanezca libre de incursiones hostiles o influencia estratégica adversaria”. Esta afirmación se ha considerado explícitamente por Donald Trump, como la necesidad de recuperar la Doctrina Monroe, es decir que América entera pertenece a EE.UU. Y cuando hablan de incursiones hostiles, se refieren a China, que ya ha superado a Estados Unidos como principal socio económico en países clave como Chile, Perú y Uruguay. Brasil envía alrededor del 28% de sus exportaciones a China, en comparación con aproximadamente el 13% a Estados Unidos. Y Argentina, a pesar de la palabrería de Milei, ha superado por momentos a Brasil como mayor socio comercial de China.

El ataque de EE.UU. a Venezuela el pasado 3 de enero y el secuestro del presidente Maduro y de Cilia Flores, su esposa, además de ser una agresión imperialista, al margen de toda la normativa internacional de NN.UU., forma parte de la misma Estrategia de Seguridad de EE.UU.: expulsar a China de América Latina y cortarle el suministro de petróleo venezolano.

La guerra desatada contra Irán por EE.UU. y el régimen sionista de Israel, están dentro de la misma lógica, y con un doble objetivo. Por un lado, como en Venezuela, cortar el suministro de petróleo de Irán hacia China, pero también, conseguir el principal sueño del régimen sionista israelí, que es destruir al estado iraní y quedar como potencia hegemónica de Oriente Medio, controlando una gran parte de las energías fósiles del mundo y uno de los territorios estratégicos de paso de energía y mercancías de la economía mundial.

Además, Irán es un viejo enemigo —por su carácter antiimperialista— de Reino Unido y EE.UU. En 1953, el primer ministro Mohammad Mosaddeq, que había nacionalizado la industria petrolera de Irán el 20 de marzo de 1951, sufrió un golpe de Estado organizado por la CIA, que lo destituyó y encarceló. En 1906, ya se había establecido la primera Constitución de Irán, que se convirtió en una monarquía constitucional. Y en 1908 compañías británicas empezaron a extraer petróleo. Con el golpe de Estado contra Mosaddeq, las potencias imperialistas “democráticas”, EE.UU. y Reino Unido, volvieron a darle el poder absoluto al rey, que en ese momento era el Sah Reza Pahlevi.

El control imperialista de Irán duró hasta enero de 1979, cuando Reza Pahlevi huye a EE.UU., después de un año de movilizaciones populares en la calle. La revolución, finalmente hegemonizada por el partido islamista, se desembaraza violentamente de las izquierdas, laicas o islamistas, y se aprueba con una gran mayoría de votos la Constitución de República Islámica el 1 de abril de ese mismo año. La nueva República tiene una identidad religiosa chiita, que continúa una tradición ancestral que data de 1501. Pero, además, es profundamente nacionalista, y vuelve a tomar el petróleo bajo el control del Estado. 

Para quien crea que Irán es un pueblo de bárbaros, hay que dejar claro que Irán es una de las grandes cunas de la civilización. El Imperio Sasánida, con base en Irán, existió desde el año 224 hasta el 651, extendiendo su influencia cultural a Europa, África, China e India.

Irán está preparado militarmente

Ante la agresión conjunta de EE.UU. y el régimen sionista israelí, Irán ha respondido de manera que ambos agresores no esperaban. Los iraníes, después de sufrir una guerra de 8 años, que provocó Iraq aconsejada y apadrinada por EE.UU., vieron cómo después, Iraq era destruida, en unos pocos días, por sus padrinos, a través de intensos bombardeos, contra los cuales no podían hacer nada.

Desde entonces, una de las estrategias de defensa de Irán ha sido la fabricación y almacenamiento subterráneo de misiles tierra mar y tierra aire. En un país tan vasto y montañoso como Irán, con una extensión similar a toda Europa occidental, es imposible saber dónde están los miles de misiles, cada vez más modernos y mortíferos, que Irán almacena en el subsuelo. Más adelante, además, se desarrollaron de manera avanzada los drones de combate, con tanto éxito que Irán dotó a Rusia de drones y EE.UU. ha copiado los modelos de drones más avanzados de los iraníes.

Otra estrategia de defensa es la doctrina mosaica, elaborada en 2007, que establece la división de la infraestructura militar de Irán en comandos provinciales autónomos, cada uno con sus municiones separadas, silos de misiles separados y, en algunos casos, sus propias fuerzas navales y milicias separadas. No pueden decapitar el mando defensivo de Irán, porque es una cabeza de hidra, el mito del monstruo griego, que tenía muchas cabezas y que le nacían dos, cada vez que le cortaban una.

Finalmente, tenían su arma más temible, que era el cierre de las navegación en el estrecho de Ormuz.

Sí, Irán está sufriendo. Mataron al líder supremo, han matado a numerosos dirigentes de la estructura del gobierno y del ejército y sobre todo se han cebado en la población civil y en las infraestructuras civiles. A 19 de marzo el balance de víctimas es de 1.444 personas asesinadas y 18.551 heridas. La Sociedad de la Medialuna Roja iraní ha denunciado ese mismo día que más de 70.000 infraestructuras civiles, incluidas viviendas y escuelas, han resultado dañadas, su presidente, Pirhossen Kolivand, ha especificado además que 251 centros médicos, 498 escuelas y 17 centros de la Medialuna Roja han sido destruidas o dañadas. La UNESCO también ha declarado haber inspeccionado sitios que son Patrimonio de la Humanidad, también dañados o destruidos.

Pero esa barbarie de crímenes de guerra no ha paralizado la respuestas de Irán. La noche del   inicio del ataque, el 28 de febrero, fueron asesinados Alí Jameini, máxima autoridad de Irán, junto a 9 familiares más, entre ellos una nieta de 7 meses. Sin embargo, dos horas más tarde, los misiles y los drones iraníes surcaban los cielos, respondiendo al ataque. Y día tras día, hasta ahora mismo, 20 de marzo, los misiles y los drones han seguido respondiendo a los ataques de EE.UU. e Israel. Primero usaron el arsenal más antiguo, para agotar los antimisiles de Israel y de EE.UU. Una vez saturados los sistemas de defensa antimisiles, Irán dejó ciego el sistema, destruyendo el radar AN/FPS115 PAVE PAWS, situado en la base estadounidense Al-Udeid en Qatar. Este radar, de alerta temprana, el más estratégico en la zona y el más avanzado tecnológicamente de EE.UU., con un radio de detección de 5.000 km, valorado en 1.100 millones de dólares, se tarda años en construirlo. También han sido destruidos los sistemas de radares AN/TPY-2 de los sistemas antimisiles TAAD, situados en Emiratos Árabes Unidos, en Jordania y en Kuwait. 

Mientras tanto, los iraníes sí pueden ver. Utilizan el sistema BeiDou, la alternativa china al GPS estadounidense. BeiDou es un sistema más avanzado y completo que GPS: tiene cerca del doble de satélites y más de diez veces de estaciones terrestres. El exalmirante estadounidense de la Guardia Costera Thad Allen ya anunció en 2023 que «Las capacidades del GPS ahora son sustancialmente inferiores a las del BeiDou de China». Así, los misiles que ahora se mandan son más potentes y más certeros.

Por otra parte, la supuesta arma secreta  del tándem Israel-EE.UU., que era la rebelión de las clases populares iraníes contra la República Islámica, no se ha producido. No sólo han convertido en mártir y héroe a Alí Jameini, además han convencido a millones de iraníes que renegaban de la República, incluso a manifestantes antigobierno que habían salido a la calle a protestar en diciembre, que lo primero es defender su país frente a una agresión criminal e imperialista.

La guerra de agresión, injustificablemente iniciada por EE.UU.-Israel, pinta muy mal. Irán sufrirá mucho, pero tiene más reservas estratégicas de armamento y puede seguir muchos meses más en guerra, causando también mucho daño a la infraestructura económica y militar. La situación no volverá a ser la misma a partir de esta guerra. La presencia de EE.UU. en Oriente Medio va a verse muy mermada, algunas monarquías reaccionarias árabes pueden caer, el poder del sionismo se va a ver muy mermado, y frente a esa derrota estratégica corremos, nuevamente, el riesgo del uso de armas nucleares por parte del régimen genocida de Israel. Si EE.UU. pretendía avanzar en su guerra de posiciones contra China, eliminando una torre del tablero chino de ajedrez, es posible que coseche la muerte de su reina.

(*) Responsable del PCE para Oriente Medio