La noche del 26 de junio alrededor de las 10,30 de la noche fue lanzada una rueda incendiada en la sede de IU de Moralzarzal en la calle Iglesia nº 23 de dicha localidad, la rápida acción de los vecinos hizo que el incendio no se extendiese al interior del local, a las casas colindantes o a la vivienda situada encima de la sede, lo que podría haber provocado unos daños mayores no solo en términos materiales.
Las muestras de solidaridad fueron enormes hacia la asamblea de IU de este pueblo de la Sierra de Madrid, muestras que provinieron del PCE, de la UJCE, de los movimientos sociales de la Sierra, de los sindicatos y del resto de partidos de izquierdas existentes en la Sierra.
Estas muestras de solidaridad se manifestaron físicamente en la rueda de prensa dada en la localidad por el coordinador de la asamblea local Eduardo Álvarez y el coordinador de IU-CM Eddy Sánchez y en la concentración convocada por IU de Moralzarzal el 6 de julio con la asistencia de más de 150 personas donde se leyó un manifiesto de repulsa consensuado por muchas organizaciones serranas y se advirtió a los responsables que desde IU de Moralzarzal no se iba a dar ni un paso atrás. El manifiesto acababa recordando las palabras del camarada Marcelino Camacho: «ni nos domaron, ni nos doblegaron, ni nos van a domesticar» palabras que para la Asamblea de IU de Moralzarzal evidentemente están muy vivas.
Esta agresión se sitúa en un contexto donde IU está denunciando varias irregularidades en la gestión municipal y de la que se están haciendo eco los medios de comunicación comarcales, fundamentalmente en las presuntas irregularidades en los costes de los contratos de limpieza con Urbaser, entre otras.
Desde IU de Moralzarzal se muestra una gran preocupación porque el PP del municipio, el cual gobierna con mayoría absoluta, ha tardado una semana y media en reaccionar y mandar una carta de condena de los hechos. Nos parece demasiado tiempo para condenar unos hechos tan graves y al mismo tiempo destacamos que el PP no ha aprobado la moción presentada en el Ayuntamiento condenando el atentado, cosa que nos indigna y nos avergüenza.







