Ezker Anitza-IU ha celebrado en la mañana de hoy una concentración en la Plaza Circular de Bilbao, que se une a las movilizaciones que se han celebrado en Bilbao durante estos días. La concentración tenía como objetivo denunciar “que un grupo de personas a las que nadie ha elegido sigan marcando la política económica y social de los pueblos de Europa”, en palabras de Íñigo Martínez, candidato de la formación de izquierdas a las elecciones europeas.
Martínez ha denunciado que el foro económico que se celebra en Bilbao “pretende publicitar una imagen de normalidad y salida de la crisis, absolutamente irreal, que intenta vender el gobierno de Mariano Rajoy, quien se han encargado de aplicar la política impuesta por la Troika europea, que encaja perfectamente con el modelo ultra neoliberal de su partido”.
Así mismo denuncia la hipocresía de estos “grandes dignatarios” que desde la atalaya “de sus grandes sueldos millonarios y fortalezas en las que se reúnen” dictan a los gobiernos de Europa del Sur “más sufrimiento social en forma de más reformas laborales, reformas fiscales , recortes en beneficio del capital y más regalos a la banca” en referencia a las declaraciones de Lagarde en la mañana de hoy.
Troika neoliberal vasca
Además Martínez ha puesto encima de la mesa “el consenso entre PP, PSOE y PNV en el modelo de construcción europea. Un consenso basado en la desregulación financiera y blindado en el Tratado de Lisboa que las tres formaciones políticas apoyaron con rotundidad”. Ha reivindicado un cambio completo de sistema económico, social y político porque los llamados del Lehendakari a un capitalismo con rostro humano “no son más que cantos de sirena que a largo plazo se descubren imposibles de materializar ante la voracidad del mercado sin control y el ansia por obtener mayores beneficios por parte del capital», ha señalaba.
El también portavoz de la formación política ha hecho un llamamiento a “organizar la rebeldía y la movilización social contra esta reunión que aglutina a los máximos responsables de las reducciones salariales, los recortes en el gasto público y de la conversión del conjunto de los países del sur de Europa en fábricas de mano de obra barata al servicio del capital transnacional”..







