La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento ha vendido más de 6000 viviendas sociales a entidades privadas (LAZORA Y GOLDMAN SACHS, FIDERE Y ENCASA CIBELES), y tienen previsto seguir con la misma dinámica hasta destruir la vivienda pública.
Esta venta deja al borde de la exclusión social a miles de familias, pues para haber optado a estas viviendas la gran mayoría tenían que pertenecer a un grupo de riesgo (minusvalías severas, víctimas de violencia de género, graves dificultades económicas, etc…)






