El impulso de la transición se ha agotado completamente

Ante la abdicación del Rey: República

Cuando una proyección de las últimas elecciones asegura a los partidos defensores de la República más de un 25% de los votos no se puede permitir que los automatismos constitucionales impongan un Jefe del Estado sin refrendo popular.
(*)

·

·

Con la abdicación del monarca el impulso de la transición se ha agotado completamente. Es ya hora de volver a proponer lo que se nos escamoteó en la tan cacareada transición: un proceso por el que se legitimó la Monarquía instaurada por el dictador bajo las amenazas del ejército, todavía franquista y ya pregolpista, la Santa Sede, el Departamento de Estado y la socialdemocracia alemana. En ese momento se escamoteó la decisión sobre la república y se aceptó por prudencia política la monarquía. Pero hoy, casi cuarenta años después de ese momento y con una democracia consolidada, es ya el momento de volver a plantear las graves decisiones que se sustrajeron a la decisión del pueblo. A eso se añade el deterioro creciente de la institución monárquica por la actuación nada ejemplar de varios de sus miembros.

Aunque la crítica a la Monarquía tiene que ser esencial, por su irracionalidad y extemporaneidad, más que accidental, la deplorable actuación de algunos de sus miembros, estas últimas consideraciones no dejan de tener su importancia en la situación actual.

Cuando una proyección de las últimas elecciones asegura a los partidos defensores de la República más de un 25% de los votos no se puede permitir que los automatismos constitucionales impongan un Jefe del Estado sin refrendo popular. Es hora de que las opciones republicanas se movilicen para poder decidir sobre este asunto de trascendental importancia.

Catedrático de Filosofia de la UNED y Coordinador de la Sección de Pensamiento de la Fundación de Investigaciones Marxistas

ETIQUETAS:

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.