Rubalcaba se va sin que el PSOE haya dado vuelta atrás al atraco de la reforma del artículo 135 de la Constitución

Adiós Dr. Alfredo, Adiós Mr. Rubalcaba

Don Alfredo nos deja también después de la vergonzosa actuación del PSOE durante la abdicación del Rey, en el que, la pinza PSOE-PP, es la correa de transmisión de los oscuros deseos de las élites económicas.

He de reconocerlo, en esta columna estamos de luto, Rubalcaba se nos va.

La persona que ha alimentado estas líneas con su falsa oposición y su manera de conducir el PSOE hacia la ciénaga del social-liberalismo, avanzando más el camino que inició José Luis Rodríguez Zapatero, nos deja.

Rubalcaba se va sin que el PSOE haya dado vuelta atrás al atraco de la reforma del artículo 135 de la Constitución, y sin que, dicho sea de paso, sepamos si cualquiera de los candidatos a sucederle con más posibilidades de hacerlo, Pedro Sánchez y Eduardo Madina, tengan una intención clara de reformar dicho artículo. Pérez Tapias ha dicho que él si tiene esa intención, pero los medios de comunicación ya han decidido que la guerra debe ser entre dos y que él no entra.

Don Alfredo nos deja también después de la vergonzosa actuación del PSOE durante el proceso de abdicación del Rey, en el que, una vez más, la pinza PSOE-PP, que es la correa de transmisión de los oscuros deseos de las élites económicas al campo de la política, ha ejercido su fuerza para impedir que se celebrase un referéndum en el que el que los ciudadanos de este país pudiésemos decidir si queremos tener un jefe de Estado hereditario o elegido por el pueblo, con los mismos derechos y deberes que nosotros mismos, ni más, ni menos.

Así mismo, vemos a Rubalcaba por el retrovisor mientras le da la mano a Jean Claude Juncker, candidato conservador a la presidencia de la Comisión Europea, ex presidente del Eurogrupo, apoyado por los social-liberales europeos y, por supuesto, por el PSOE.

Así, el partido que busca ahora secretario general, vuelve a traicionar un mensaje electoral, el de su candidata a las elecciones europeas, Elena Valenciano, que se pasó toda la campaña electoral repitiendo que PSOE y PP no son lo mismo, pues igual no son lo mismo, pero hacen lo mismo, apoyando al mismo candidato.

Rubalcaba se va después de haber realizado una oposición muy blanda, realmente cómoda que no ha molestado ni un ápice a un partido popular envalentonado con su mayoría absoluta, que ha dado rienda suelta a sus más profundos instintos autoritarios y conservadores.

Adios Alfredo, y de parte de la clase trabajadora de este país, gracias por nada, gracias por vendernos humo, por promesas incumplidas, por tu búsqueda de consenso constante con los que tienen la soga que nos asfixia en tu mano, por tu connivencia con la banca y los empresarios, por tu empeño en debilitar al sindicalismo de clase, en definitiva, gracias por nada.

No sabemos quién vendrá a sustituir a Rubalcaba tras la carrera por la secretaría general del PSOE, pero por lo leído, visto y escuchado, mucho nos tememos que, tanto si es Pedro Sánchez, como Eduardo Madina, sólo se tratará de un cambio de caras en lo que a la situación de la clase trabajadora se refiere, que no mejorará ni un ápice.

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