El pasado 12 de septiembre, coincidiendo con el 16 aniversario de su detención, tuvo lugar una nueva concentración frente a la embajada de EE.UU. en Madrid para exigir la libertad de los 3 héroes cubanos que todavía siguen presos del imperio por defender a su pueblo de ataques terroristas.
Las combativas organizaciones de solidaridad con Cuba lanzaron consignas por su inmediata liberación, que después de toda la larga lucha legal, ha quedado en manos del presidente del gobierno estadounidense.
Como siempre el PCE y la UJCE estuvieron apoyando la concentración, reafirmando nuestro espíritu internacionalista y solidario con la revolución cubana.
Acciones como ésta se han llevado a cabo en todo el mundo. Nunca una campaña de solidaridad había llegado a tantos sitios y había durado tanto tiempo. Y deberá seguir así hasta que se haga justicia y los 5 puedan pasear libres por su querido país.
Después de décadas de ataques a su territorio (incendios provocados, sabotajes, asesinatos, uso de armas biológicas…) perpetrados por grupos terroristas anti-revolucionarios en el Sur de la Florida, con el apoyo y el consentimiento del gobierno de Estados Unidos y tras reiteradas negativas del gobierno norteamericano a tomar medidas para evitar tales ataques, un grupo de hombres desarmados llegaron desde Cuba a Estados Unidos para monitorear las actividades de los grupos mercenarios responsables de esos ataques, así como de las organizaciones que los apoyan, y advertir a Cuba de sus intenciones agresivas.
En septiembre de 1998 cinco de estos hombres, que después se conocerían como Los Cinco Cubanos, fueron arrestados en el Sur de la Florida por agentes del FBI y mantenidos en celdas de aislamiento durante 17 meses antes que su caso fuera llevado al tribunal.
En principio fueron acusados de conspiración, que según las leyes de Estados Unidos constituye un acuerdo para cometer espionaje (el gobierno de Estados Unidos nunca los acusó de espionaje real, ni afirmó que hubiera ocurrido espionaje real ya que no les fue incautado ningún documento militar clasificado).
René y Fernando han cumplido íntegramente sus injustas condenas y han podido regresar a Cuba. Toni, Ramón y Gerardo siguen presos y se enfrentan a desorbitadas penas (Gerardo Hernández a doble cadena perpetua). Mientras, reconocidos terroristas (como Posada Carriles, autor confeso de varias acciones contra la población cubana) continúan en libertad por las calles de Miami.






