La lucha por conquistar la soberanía energética y la necesidad de transversalizar este mensaje ha sido el eje central del coloquio “Conquistar la soberanía energética: poder popular frente al oligopolio que acogió la carpa C2 de la Fiesta del PCE 2014. La ponencia moderada por Sira Riego, secretaria de ecología del PCE, puso sobre la mesa las distintas luchas llevadas por los diferentes colectivos y plataformas en cuestiones tan trascendentes como el fraking, el consumo responsable de la energía, las emisiones de CO2, energías alternativas y el oscurantismo de los grandes oligopolios del sector de la energía.
Rodrigo Iruzun, coordinador del área de Energía y Cambio Climático de Ecologistas en Acción, expuso algunas de las cuestiones básicas del modelo energético al que definió como un espejo del modelo capitalista que defiende los intereses de los grandes oligopolios instaurando un discurso falaz en el que se criminaliza las energías renovables para defender las a seis de las empresas más grandes del planeta por nivel de ingresos, empresas que controla tanto la distribución como la generación de la energía y que ha convertido el modelo económico y social en un “devorador” de energía, la mayoría generada a través de combustibles fósiles y que ha generado un grave problema de medioambiental debido al aumento de la temperatura global del planeta. Recursos que generan grandes beneficios a las empresas energéticas pero prácticamente agotados, lo que ha llevado a la búsqueda y explotación de nuevos yacimientos a través de las prospecciones en aguas profundas, el fraking y otras prácticas de sobreexplotación de los recursos naturales que ha colocado al mundo en una situación de alerta ecológica al haberse superado el punto de regeneración del planeta.
Esta cuestión planteada por Iruzun que tuvo su continuidad en las exposiciones de los representantes de la Plataforma Contra el Fraking, Andrés Barrio y la portavoz de la Coordinadora Canaria contra las Prospecciones derivó en un interesante debate sobre la necesidad de conquistar la soberanía energética y generar alternativas para cambiar el sistema económico a uno más respetuoso con los límites de explotación de la naturaleza, un sistema que además permite la democratización y el control popular de la generación y distribución de la energía basada en las tecnologías que permiten obtener energías renovables a un bajo coste.
Por su parte Cote Romero, coordinadora de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético ahondó en la necesidad imperiosa de cambiar el modelo energético. El quinto informe IPCC, elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio deja clarísimo que los gases de efecto invernadero nos han llevado a un punto crítico, una cuestión solapada por los poderes fácticos al servicio de los oligopolios que han trivializado esta cuestión hasta el punto de que no se percibe una respuesta social a la agresión medioambiental y orquestada desde las grandes empresas energéticas en connivencia con los gobiernos que han sumido a la opinión pública en la desinformación y el oscurantismo respecto tanto a la generación como a la distribución de la energía, especialmente a los hogares consumidores, muchos de ellos rozando la pobreza energética en un momento en el que el cambio a un modelo energétieco libre de CO2 es viable técnica y económicamente.
La gran victoria de los oligopolios, apuntaba Romero, es haber conseguido secuestrar el poder político para legislar en contra de las renovables para expulsarlas del mercado y evitar un cambio de modelo energético que es parte fundamental del cambio del modelo económico y social, modelo energético que “es parte de la lucha del sistema por el control de los medios de producción” por lo cual el cambio de modelo debe ser uno de los ejes del mensaje transformador de los y las comunistas.







