M.O.: Estados Unidos, a través de su subsecretaria de Estado para América Latina, ha reconocido el fracaso político de intentar aislar a Venezuela a través de las sanciones y del decreto de Obama que declara a la república bolivariana como amenaza para su seguridad nacional ¿En que situación están las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos?
M.I.: Unasur, Celac, ALBA, los países no alineados y el grupo de los 77 + China ya han emitido una declaración reconociendo el carácter democrático del gobierno venezolano y los logros en materia de reducción de la pobreza y la desigualdad.
Es muy importante que los poderes fácticos que estaban actuando para aislar a Venezuela, tomen conciencia de que han fracasado porque eso abre una oportunidad de redefinir la relación. En la cumbre de los países del Alba se acordó promover la iniciativa de que conjuntamente Unasur y Celac pudieran servir de intermediarios para conversaciones con el gobierno norteamericano. Obama debería escuchar la palabra de los pueblos de América Latina y el Caribe que somos mayoría en el continente y tenemos las mismas problemáticas, retos y vivencias. Son los países más cualificados para valorar las posibilidades, logros y éxitos de Venezuela. De modo que me voy a permitir ser optimista con esta gestión concurrente de voluntades a favor, sin dejar de ser prudente, ya que los Estados Unidos actúan a veces fuera de la lógica, del derecho internacional, y del humanismo y, como decimos nosotros, dan una patada en la mesa, invaden pueblos e imponen bloqueos.
M.O.: Ha habido una respuesta inmediata ante el intento del golpe de Estado y hacia la injerencia de Estados Unidos. ¿Qué está cambiando en América Latina?
M.I.: Nuestros pueblos han tomado conciencia de que no somos el patio trasero de nadie. El valor del principio de la independencia está tomando cada vez más cuerpo y nuestros pueblos lo asumen colectivamente. Esa prédica de los próceres de la libertad en América del Sur: Bolívar, San Martín, Martí y tantos otros ha sido retomada por Chávez con mucha fuerza, mantenida por mucho tiempo por líderes como Fidel Castro, por ejemplo. El pueblo cubano mostraba una antorcha con una luz a la que siempre teníamos que mirar de cómo un pueblo, con dignidad y coraje podía resistir y retomar la senda de su verdadera independencia. Eso está pasando. El ALBA y la CELAC son expresión de eso.
M.O.: Las potencias y las transnacionales van a defender a muerte sus intereses económicos en América Latina. España también lo está haciendo, tanto a través del gobierno del PP como de líderes carismáticos del PSOE, como Felipe González, dejando a la vista el funcionamento de la gran coalición del neoliberalismo económico. ¿Cómo valora Venezuela estas actitudes?
M.I.: Nuestro gobierno ha sido muy claro y categórico sobre la actuación de Felipe González, cuando promueve que se liberen sin juicio a promotores de terrorismo de calle, promotores de planes de golpe de Estado que rayan en el magnicidio, cuando promueve la impunidad de terroristas están atacando a la democracia. Ponerse del lado de los más violentos para victimizarlos en el concierto internacional tiene por finalidad tratar de arrinconar a un Estado y a un gobierno democrático que tiene la obligación de actuar cuando mediante prácticas anticonstitucionales, terroristas, ilegales, con complicidad y apoyo extranjero en muchos casos, casi siempre proveniente de los Estados Unidos, se intenta arrinconarlo, coaccionarlo, promoviendo su derrocamiento.
No están defendiendo a presos políticos, sino a políticos enjuiciados por actos de promoción abierta al terrorismo y conspiración.
Hay 43 muertos de las guarimbas, la mayoría gente de pueblo que murieron por las barricadas violentas. 10 de ellos fueron asesinados por francotiradores que estaban detrás de las barricadas de la oposición. También mataron a funcionarios policiales, efectivos de la guardia nacional que intentaban abrir la libre circulación de los ciudadanos. Las víctimas de esos sucesos están organizados en una ONG llamada Víctimas de las guarimbas. Nos llama la atención que se reciba a las esposas de políticos enjuiciados por actos de terrorismo y no se tenga el mismo interés en recibir a las viudas, los huérfanos, los familiares, de los fallecidos por la violencia que desataron minoritarios sectores violentos de la oposición de derecha venezolana. Ningún político ni gobernante puede erigirse en juez desde fuera y declarar inocentes a esos terroristas venezolanos que tienen que ser juzgados por la ley venezolana en el marco de la constitución venezolana.
A todos los demócratas del mundo, a todos lo que dicen defender y amar la democracia y los derechos humanos, les pedimos que respeten la democracia venezolana y los gobiernos democráticos de América del Sur y de América Latina y el Caribe. Hemos visto cómo se derrocó a Allende, con un guión similar al que han intentado aplicarnos a nosotros. Hemos visto cómo se intentó derrocar al presidente Correa, con un intento de asesinato, cómo se intentó un golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, cómo se desato una campaña a través de los fondos buitres y de difamación y vilipendio contra la presidenta de Argentina, cómo se intentó utilizar el mundial de fútbol para promover la derrota de Dilma Rousseff en Brasil y cómo se sigue promoviendo desordenes y terrorismo callejero para tratar de desestabilizar ese gobierno, porque la conformación de Mercosur ampliada, con la participación de Venezuela y otros países, enlazan al Alba, Mercosur, a través de Brasil, miembro de los BRICS con Rusia y con China, India y Suráfrica. A las potencias hegemónicas les preocupa. Por eso nosotros aspiramos a que cada gobierno se dedique con fuerza a resolver los problemas de su pueblo y respete la independencia de los demás.
M.O.: Han pasado ya dos años desde la muerte del Comandante Chávez, periodo en que se ha intensificado los intentos de desestabilización del país. ¿Cómo han sido estos dos años del gobierno de Maduro?
M.I.: Maduro ha tenido que sortear todas la llamadas a la violencia, al terrorismo callejero, por parte de Leopoldo López, Antonio Ledesma, María Corina Machado, la planificación mediante el Plan Jericó de un golpe de Estado, el intento de usar un avión camuflado como avión de las fuerzas aéreas venezolanas y que fue desvelado por los propios militares que no aceptaron comprometerse en ese complot. Y desvelaron que algunos militares, muy pocos por cierto, estaban en ese complot, igual lo estaba Antonio Ledesma, y por eso está siendo juzgado. Maduro ha sorteado todo eso y no han logrado que el pueblo venezolano se incorpore a un proceso de subversión con la guerra económica igual que le hicieron a Allende, promoviendo el desabastecimiento, la manipulación bancaria, el contrabando de extracción de alimentos y combustibles… tiene su antecedente en el golpe de estado a Chávez en el 2002, en el sabotaje a la industria petrolera venezolana en el 2002 y 2003 que nos hizo perder 20 mil millones de dólares, quedarnos sin transporte de alimentos, de medicinas, etc. Nuestro pueblo aguantó eso con conciencia y está apoyando mayoritariamente al presidente Maduro.
El partido que más simpatías tiene según las últimas encuestas, es la alianza del gobierno, que pasa por encima del 40%. El partido de la oposición que le sigue en voluntad de voto, está por el 5%. Sumando todos los partidos de oposición no pasan del 28%.
M.O.: ¿Quiénes son Leopoldo López y Antonio Ledesma?
M.I.: La oposición está muy fragmentada. Ningún líder o autoproclamado líder de los sectores más violentos está legitimado por una elección popular. Leopoldo López se retiró de las primarias porque estaba inhabilitado, María Corina Machado logró el 2% de los votos en unas primarias de la oposición. Ledesma se retiró porque no tuvo apoyo de los grupos de la oposición para competir. Y Capriles ganó. Y de hecho usó el sistema electoral oficial, pidió que le supervisaran el proceso para darle credibilidad. Luego en alianzas, y como compensaciones, promueven y apoyan a Ledesma a la alcaldía mayor y le dan los votos de la oposición, pero no es su liderazgo el que emerge. En las encuestas, los partidos de Leopoldo López, Voluntad Popular, y de Ledesma, Alianza Bravo Pueblo, no llegan al 2% de aceptación. Es una oposición que por no presentar un plan coherente de país democrático no es vista como alternativa por el pueblo venezolano. Y ese es su gran dilema: los más violentos chantajean a los que quieren seguir la senda democrática y tienen una especie de indefinición. Mientras no dejen al margen a los violentos y se dediquen más a construir un plan de país que el pueblo pueda asumir, a pesar de toda la campaña mediática en contra, a pesar del saboteo económico y la guarimba, que es esa violencia callejera donde destruyen los árboles, los póster de la luz, autobuses, edificios públicos, escuelas, universidades… que el gobierno ha tenido que encarar con la fuerza de la ley. A pesar de todo eso, el presidente Maduro tiene una gran fortaleza. Estamos en vísperas de las elecciones parlamentarias y es una oportunidad de oro para que la oposición pueda demostrar el apoyo que tiene.
M.O.: ¿Como está funcionado la campaña de solidaridad y recogida de firmas #ObamaDerogaElDecretoYa?
M.I.: Ya se han cogido 8 millones de firmas. Son innumerables los movimientos sociales y de solidaridad que se están manifestando exigiendo la derogatoria del decreto de Obama, diciendo que Venezuela no es una amenaza, que los países de América Latina integrados en el ALBA, Unasur y CELAC son una esperanza. ¿Cómo puede un país tan pequeño como el nuestro amenazar a la potencia militar y nuclear más grande del mundo, con ese poderío económico y financiero que tiene? De modo que en la Cumbre de las Américas, Obama debe de mirar ese clamor mundial de respeto a nuestra soberanía.







