Amable García…, hablando de Zamora

El colectivo que conforma IU en Zamora se dispone como un delicado ecosistema, reducido cuantitativamente pero muy bien entrelazado y definido.
Cayo Lara y Francisco Guarido con Amable García, la referencia histórica de IU Zamora | Foto: Prensa IU

“Cuando ayer el aliento era misterio y la mirada seca, sin resina, buscaba un resplandor definitivo, llega tan delicada y tan sencilla, tan serena de nueva levadura esta mañana…” (‘Nuevo día’, Claudio Rodríguez)

La candidatura municipal del colectivo de IU Zamora fue presentada a los medios de comunicación a finales de marzo de 2015. La concejala y ex coordinadora provincial de la organización, Laura Rivera, tras explicar la política a seguir de cara al nuevo reto electoral, pasó la palabra al cabeza de lista, Francisco Guarido, quien inició la presentación por el número 25: «Aquí, conmigo sentado, está Amable García, militante de IU, militante del PCE desde 1945, con 92 años, que dedicó toda su vida a la lucha con nosotros, y nosotros aprendimos mucho con él. Cierra nuestra candidatura como homenaje que le quiere hacer toda la militancia, porque ha sido un luchador por la democracia, por la libertad y por la transformación social en beneficio de los trabajadores».

El nonagenario Amable García, hombre simpático y despierto, ha sido durante muchos años responsable del PCE en Zamora. Amable, vivo testimonio de la represión fascista, es hijo de víctima del franquismo y además sufrió en sus carnes el presidio (se enfrentó a un consejo de guerra en 1946 y estuvo encarcelado en Burgos, donde coincidió con Marcos Ana). Asimismo su mujer, Pilar Merino (de los Merino de toda la vida, propietarios de una de las más conocidas joyerías de la ciudad), también estuvo presa en Burgos; su padre había corrido la misma suerte que la de Amable por la defensa de sus ideales republicanos… Juntos codo a codo desde los diecisiete años: Amable y Pilar/Pilar y Amable, allí en el Penal de Burgos –“donde el hombre se duele cada día”- tuvo lugar su primer beso, pero esa será otra crónica.

“En 1936, cuando tenía 13 años, asesinaron a mi padre en la prisión de Toro, con otros zamoranos de Izquierda Republicana –relataba el propio Amable allá por 2007 en un evento organizado por la Comisión Pro-homenaje a los represaliados por el franquismo-. La familia sufrimos una represión terrible”, recordaba al tiempo que reconocía: “se pensaba que al concluir la Segunda Guerra Mundial los Aliados iban a acabar con el franquismo… ante tal panorama inicié mi militancia en el Partido Comunista”, lo que le valió ser detenido en abril de 1946.

Condenado a seis años de prisión -en 1946 Franco dio la orden de concentrar en el Penal de Burgos a los dirigentes más peligrosos del PCE, del PSOE y de la CNT-, fue indultado, aunque pasó tres años de reclusión a los que se unieron 11 meses de libertad condicional, período en el que “no podía salir del término municipal de Zamora y tenía que presentarme todos los domingos en Comisaría”. Tampoco pudo presentarse a oposiciones al carecer de la recomendación de un sacerdote… ”así era la vida cuando los que vencieron acabaron con un gobierno elegido democráticamente”.

Debieron ser muy difíciles aquellos años que siguieron a la salida de la cárcel en aquella Zamora que nos cuesta imaginar, pero al fin Amable pudo encontrar un sustento laboral como administrativo en las oficinas de Tabacalera. De la soldada de aquel trabajo han vivido Amable, Pilar y sus dos hijos, Luis y Pilar, el primero de ellos ya fallecido hace unos años a causa de un tumor cerebral.

El colectivo que conforma Izquierda Unida en Zamora se dispone como un delicado ecosistema, reducido cuantitativamente pero muy bien entrelazado y definido, donde la unidad y las vivencias acumuladas, favorecen un hábitat de comunidad. En su dinámica del día a día, hay lenguajes que solo los iniciados entienden, lazos indestructibles en algunos casos que la propia muerte ata y protege, esta circunstancia es la que explica que entre Amable García y Francisco Guarido –más allá de la admiración perpetua que en Zamora toda gente de bien profesa por el primero- sus miradas se abracen teñidas de mortal y rosa cuando se cruzan, y juntas parecen conjurarse para ordenar ausencias y seguir adelante, bajo un principio: “El universo se rige siempre por la persistencia”.

“Pretendemos que se conozca y se reconozca lo que pasó, no queremos reabrir heridas”, fueron las últimas y emocionadas palabras que pronunció Amable en aquel acto público de 2007 que tuvo lugar en el Colegio Universitario de Zamora; fueron palabras de un hombre cabal, las palabras de un hombre al que los suyos respetan por ”imprescindible”.

#ZamoraIsDiferent

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