Universidad de verano del PIE

Maite Mola: “La Plataforma contra la Austeridad nos permitirá trabajar coordinados contra un enemigo fuerte e implacable”

La Izquierda Europea debatió, en su Universidad de Verano, sobre un futuro global sostenible
Foto: Gema Delgado

El último plenario de la Universidad de Verano del Partido de la Izquierda Europea (PIE), celebrada en Litomerice (República Checa) se dedicó a cómo cambiar Europa para alcanzar un futuro global sostenible.

La moderadora, Cornelia Hildebrandt, abrió el debate abogando por la construcción de otra sociedad que no esté fundamentada en los mercados, la acumulación y la producción, sino en una política ecológica donde prime el estilo y condiciones de vida sostenible y la defensa de los recursos fundamentales como el agua y la energía… como bienes comunes. Lo resumió en la necesidad de “una nueva forma de pensar y de organizarnos de forma solidaria”.

La vice presidenta del PIE, Maite Mola, presentó el trabajo del Partido de la Izquierda Europea para propiciar un cambio en la correlación de fuerzas en la Unión Europea que permita construir ese futuro global sostenible. Explicó que el PIE, en su último congreso, en diciembre de 2013, decidió presentar la candidatura de Alexis Tsipras a la Comisión Europea, como una forma de visibilizar los argumentos y las propuestas del PIE.

Uno de los pasos claves para comenzar esa transformación ha sido la victoria de Syriza en Grecia, que permite que hoy haya un gobierno en Europa, el único de momento, que se ha enfrentado a la política de austeridad de las instituciones neoliberales que mandan ahora. La apuesta del PIE funcionó, y hoy la izquierda sube también en otras regiones y otros países, explicó.

“Esta Unión Europea es falsa, porque no está basada en la unión de los pueblos sino en la unión de los mercados (…) y quisieron sacar a Grecia para dar a ejemplo a otros países como España”, pero la idea del PIE, añadió la vicepresidente del PIE, igual que la de Syriza, “no es contra la Unión Europea, sino contra este modelo de Unión Europea”. La construcción de otra Europa es un trabajo difícil que Grecia sólo no puede hacer, por eso hay que estudiar a fondo el acuerdo que ha firmado y en qué condiciones lo ha hecho, porque va a haber una campaña contra Syriza diciendo que han aceptado las condiciones de la Troika. Lo cierto, de momento, es que el gobierno griego tiene dinero y tres años para intentar levantar el país, argumentó.

Hilo conductor de unidad popular

Maite Mola explicó la campaña “muy importante” que se está haciendo contra la austeridad, no sólo como solidaridad con Grecia sino como salida para todo el mundo. “Hay que construir la plataforma en cada país, que sea un hilo conductor de unidad popular, en la que se encuentren la izquierda, los movimientos sociales y los sindicatos. Y la plataforma tiene que coordinarse a nivel europeo para poder hacer la lucha de forma organizada contra un enemigo que es fuerte e implacable”.

La Alianza contra la Austeridad tiene que ser simple, sin programas políticos, priorizando lo que nos une. Puso el ejemplo de la campaña contra el TTIP, un trabajo fundamental, porque “no será sólo la Unión Europea la que dicte las reglas sino que también lo hará Estados Unidos”. Expuso el tema de la paz, una cuestión fundamental para la izquierda en su lucha contra el imperialismo. Y el próximo espacio concreto para trabajar duro es la preparación de la COP21 a finales de año en París “donde tenemos que unirnos todos para mostrar nuestras propuestas frente al cambio climático”.

“La unidad no sólo es para las elecciones, sino para todos los días, en la calle, en el trabajo, y si la conseguimos en las instituciones, bienvenida sea” concluyó Mola.

Emancipar la Unión Europea de la OTAN

Walter Baier, de Transform, urgió sobre la necesidad de revisar lo que es útil y lo que hay que cambiar ya que, según dijo, “estamos en la mayor crisis de la historia, con un fracaso en las políticas de austeridad, en las de migración y refugiados, en las propias instituciones europeas, en los gobiernos de toda Europa… y en Europa en general”, añadiendo que la guerra de Ucrania es un potencial para el fracaso de toda Europa, algo que está aprovechando la extrema derecha.

Baier habló de las desigualdades laborales en todo el mundo, de la necesidad de restituir la legislación internacional y de hacer que la inversión en armamento se dedique a desarrollo, entre otras cosas. Argumentó sobre la necesidad de transformar las relaciones humanas y medioambientales y de profundizar en la relación ecológica de la crisis y las injusticias sociales. También en la necesidad de “emancipar la Unión Europea de la OTAN, que es el mayor peligro para la seguridad en el mundo”.

Los procesos de integración solidaria en América Latina

Ana Elisa Osorio, del Parlamento Latinoamericano, por Venezuela, explicó los procesos de integración en América Latina que se han ido generando durante la última década. El primero fue el ALBA, la Alianza Bolivariana, que se inició a partir de unas conversaciones en Chávez y Fidel y está basado en la unidad de transformación bolivariana. Es un espacio donde la integración privilegia la solidaridad y la complementariedad entre los pueblos, se consideran las fortalezas de cada país y se dan facilidades para el intercambio. Así, por ejemplo, si un país tiene petróleo, lo intercambia con otro por ganado, y la operación se hace en sucres que es una moneda virtual con la que no hace falta utilizar las divisas de los países miembros. El ALBA derrocó el ALCA, que era la alianza de librecomercio con Estados Unidos.

También habló del mecanismo Petrocaribe, para dotar de petróleo a países más pequeño, con unas condiciones muy ventajosas que incluyen la condición de invertir en programas sociales.

La parlamentaria venezolana explicó a los participantes de la Universidad de Verano del PIE otros dos mecanismos integradores fundamentales, como son la Unión de Naciones de Suramérica (UNASUR), con su observatorio de Derechos Humanos, y la CELAC, que reúne a todos los países latinoamericanos, desde Méjico a la Patagonia. “Para Venezuela, el tema de la unidad es una prioridad” como lo demuestra el hecho de que ya haya habido dos cumbres entre la CELAC y la Unión Europea, finalizó.

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