Las elecciones municipales del 25 de mayo, a pesar de los malos resultados registrados en las elecciones autonómicas, han deparado un aumento considerable del número de concejales y concejalas de IU, pero sobre todo un aumento espectacular de su capacidad de intervención. Militantes de IU y de EUiA participan en el gobierno de las principales ciudades de nuestro país.
Esto se produce en un escenario con enormes dificultades para la construcción de un nuevo municipalismo de izquierdas, dado el enorme endeudamiento y también el ahogo financiero y político de los ayuntamientos debido a las reformas administrativas promovidas por el PP. La variedad de alianzas políticas que han encumbrado a los nuevos gobiernos municipales supone también un reto para los militantes de IU. “Para poder superar todos los retos y todas las dificultades es necesario hacerlo desde la unidad”, como subrayó José Manuel Mariscal, secretario general del Partido Comunista de Andalucía. Para construir esta unidad el PCA organizó este Encuentro de cargos municipales de Andalucía, con nutrida representación de otras Comunidades Autónomas, que se celebró en Sevilla el 11 de julio y fue coordinado por Juan de Dios Villanueva, vicesecretario del PCA, de quien partió la iniciativa, y por José Manuel Luque, miembro del Departamento Ideológico del PCA.
El nuevo municipalismo transformador no puede limitarse a la gestión municipal, remarcó Juan de Dios Villanueva. Como decía Eva Solla, secretaria general del PCG, “nuestro trabajo político en todos los frentes pretende sumar fuerzas para un nuevo proyecto constituyente”. “Para cambiar las condiciones de vida de la clase trabajadora no basta con un cambio de caras; hay que hacer una OPA hostil al proceso constituyente que está en marcha desde el poder”, continuaba Eva Solla, y en esta línea trabajan los y las comunistas que participan de la Mareas gallegas. José Luis Centella también subrayaba la necesidad de “no disgregar los procesos de transformación, sino de unirlos en la construcción de un nuevo país”.
El nuevo municipalismo tiene que construir de la mano de la movilización popular. “La victoria no ha sido resultado de una indignación ciudadana, sino de un ciclo de lucha popular; no estamos en un momento de cambio porque hayamos sabido conectar con un estado de opinión pública sino porque hemos trabajado en la movilización”, decía Mauricio Valiente, Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Madrid. Pero la movilización no es un medio para llegar al “poder”, sino un instrumento permanente de transformación. “No queremos comprensión, queremos la impaciencia de los movimientos sociales, porque es imprescindible para desarrollar nuestro propio programa de gobierno”, subrayó Mauricio Valiente. “Superaremos los límites del gobierno desde la coherencia, la desobediencia y la movilización”, insistía también José Manuel Mariscal.
Otro elemento fundamental es el carácter de clase del nuevo municipalismo transformador, como subrayó José Luis Centella. En las grandes ciudades “han sido los barrios obreros y los barrios populares los que han dado la Alcaldía a las candidaturas de unidad”, analizaba Alberto Cubero, secretario general del PC de Aragón. “No hay unidad popular sin los afectados por la crisis” insistía José Luis Centella, y por eso es necesario implementar de forma urgente políticas en favor de la mayoría social trabajadora.
El hilo que une el proceso constituyente, con la transformación y la movilización social es la democracia participativa. La construcción de la unidad popular es la construcción de herramientas de poder popular. Para Amanda Meyer, secretaria de convergencia de IU de Andalucía, “nos vamos a volcar en crear espacios para que los trabajadores y las trabajadoras puedan dar la vuelta a la realidad social”.
La siguiente parada son las elecciones generales. “Quién vive la unidad en su municipio no puede entender que vayamos en candidaturas separadas en las elecciones generales”, reflexionaba Carlos Portomeñe, secretario de relaciones institucionales de Esquerda Unida. “La suma multiplica. Hay dos alternativas: o unidad popular o bipartidismo”, subrayaba Antonio Maíllo, coordinador de IU de Andalucía.







