La Administración de Donald Trump ha denegado a Ada Colau la autorización para viajar a Puerto Rico después de que una entrevista en la embajada estadounidense en Madrid se centrara en su participación en la flotilla humanitaria que intentó llegar a Gaza en 2025. La decisión, comunicada esta semana, impide a la exalcaldesa de Barcelona y candidata de Frente Amplio participar en el encuentro municipalista Ciudades Valientes, previsto para los días 3 y 4 de noviembre.
Según fuentes de su entorno citadas por EFE, el permiso electrónico ESTA fue aprobado para el resto de la comitiva, pero no para Colau. Las autoridades le ofrecieron una entrevista personal en la embajada para reconsiderar el caso. Durante esa conversación, explican las mismas fuentes, las preguntas giraron en torno a su activismo propalestino y, en particular, a los tres días que permaneció retenida en Israel tras la interceptación de la flotilla.
La respuesta definitiva fue negativa. La justificación oficial apunta a una supuesta sospecha de que Colau pretende emigrar ilegalmente a Estados Unidos, un argumento que su entorno considera inverosímil y que interpreta como una cobertura administrativa para una decisión política.
La exalcaldesa ha denunciado la contradicción entre el trato recibido y el motivo alegado por las autoridades. A su juicio, la insistencia de los funcionarios en su participación en la misión humanitaria permite relacionar el veto con sus posiciones públicas sobre Palestina y sus denuncias contra Israel.
Fuera de un encuentro municipalista internacional
La decisión no solo afecta a un viaje personal. Colau tenía previsto participar en Ciudades Valientes, un encuentro de la red internacional Fearless Cities, impulsada desde Barcelona en 2017 durante su etapa como alcaldesa. La iniciativa reúne a representantes y movimientos municipalistas de distintos países para intercambiar experiencias sobre democracia local, derechos sociales y participación ciudadana.
El veto impide así que una de las impulsoras de esta red participe en una de sus citas internacionales. Además, Puerto Rico tiene un estatus particular: es un Estado Libre Asociado a Estados Unidos y las autoridades federales estadounidenses controlan cuestiones como las fronteras y la política exterior. Para viajar allí, Colau necesita la autorización de entrada estadounidense.
La candidata de Frente Amplio ha contrapuesto su caso con la visita a España del presidente argentino Javier Milei, que este miércoles ha participado en actos públicos para defender sus políticas de recortes y atacar al Gobierno de Pedro Sánchez. «Quienes denunciamos el genocidio y defendemos los derechos humanos no podemos entrar a EEUU», ha señalado Colau al criticar la decisión.
Un año después de la flotilla a Gaza
El origen de las preguntas de la embajada se remonta a septiembre de 2025, cuando Colau se embarcó en la Global Sumud Flotilla, una iniciativa que pretendía llevar ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el bloqueo israelí. Las fuerzas israelíes interceptaron la expedición y retuvieron a sus integrantes antes de deportarlos.
Colau denunció públicamente las condiciones de su detención y, junto con otros participantes, presentó una denuncia ante la Audiencia Nacional por los hechos ocurridos durante la interceptación y la retención. Desde entonces, ha mantenido una posición crítica con la actuación israelí en Gaza y ha defendido la movilización internacional en apoyo al pueblo palestino.
La negativa estadounidense convierte ahora aquella participación en un obstáculo para su entrada en territorio bajo jurisdicción de Washington. Aunque la Administración Trump sostiene que existe riesgo de inmigración irregular, el desarrollo de la entrevista descrito por el entorno de Colau alimenta las sospechas de que su activismo ha pesado en la decisión.







