El resultado de las elecciones turcas de este pasado domingo 1 de noviembre con el partido de Erdogan, AKP, ganador con mayoría absoluta, son malas noticias para el pueblo turco, el pueblo kurdo y para la democracia.
Estas elecciones se han celebrado en condiciones de guerra, con cientos de presos políticos, ataques a sedes y militantes del HDP y atentados con decenas de muertos de los que no se sabe la autoría. Estas han sido las coordenadas en las que se han celebrado estas elecciones.
Estas condiciones han sido determinantes en estas elecciones realizadas en una situación que de facto imposibilitaba la imparcialidad, la serenidad y la seriedad a la hora de emitir el voto. El nacionalismo a ultranza defendido por Erdogan y su partido ha ganado la batalla a la democracia.
Consideramos que el resultado del HDP, quedando como tercera fuerza del país es heroico, a pesar de perder votos y diputados han conseguido superar el 10% exigido por una ley hecha a medida de la derecha. Un resultado así en esta situación es todo un éxito.
La UE y su apoyo a Erdogan a cambio de su ayuda con los refugiados apoyando económicamente al gobierno turco ha tenido también su importancia en este resultado. Es inaceptable tratar con seres humanos como mercancía que se compra y se vende.
Exigimos a la UE que renuncie al Tratado de país preferente con Turquía mientras que este país no instaure una verdadera democracia en la que Erdogan nunca podría ser presidente ni presentarse a las elecciones por sus ataques a la libertad, de expresión y de manifestación. Deseamos al pueblo turco que recupere pronto las libertades.






