AMÉRICA LATINA Y LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS. Estas reuniones y los discursos presidenciales ya no son lo que eran. Riadas de palabras vacías han dejado paso a denuncias concretas dando inclusive nombre y apellido de quienes conculcan derechos de los pueblos. Varios han tocado temas comunes tendentes a fortalecer derechos sociales, medioambientales, nacionales, aunque cada uno le dio su impronta particular.
A las palabras de Raúl Castro, exigiendo por enésima vez el fin del bloqueo norteamericano y la restitución de Guantánamo, se unen las de Rafael Correa denunciando ante el mundo la miseria creada por el capitalismo y la voracidad de las multinacionales como Texaco-Chevron, que además de saquear recursos naturales provocan daños medioambientales enormes. Sin olvidar que Cristina Fernández pone sobre la mesa la necesidad de descolonización de Malvinas, y la soberanía de un país a la hora de negociar reestructuración de su deuda externa. Evo Morales recuerda que en su país la lucha contra el narcotráfico comenzó a dar resultados positivos en cuanto echaron a la DEA de territorio boliviano, y recuerda ante millones de personas cómo embajadores y congresistas norteamericanos se presentaron en su despacho presidencial para indicarle qué pasos debía dar y qué dirección debía tomar. Desde hace unos años, escuchar estos discursos eleva ánimos y divulgan datos y acciones que el Poder Neoliberal, el Imperialismo quisiera acallar.
COLOMBIA. El proceso de paz estaba en situación comprometida, muy delicada. Con importantes personajes trabajando para hacerlo fracasar, y señalaba en el Mundo Obrero 286 de julio de 2015, que “Hay que ver la actitud del presidente Santos en las próximas semanas”. Y, Papa Francisco mediante, el presidente colombiano Juan Manuel Santos dio una fuerte señal al reunirse en Cuba con el Comandante Timochenko, máximo jefe de las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo), con el presidente Raúl Castro como anfitrión.
El proceso pacificador no está cerrado, pero ha entrado en una dinámica positiva, a punto tal que predicen que en seis meses repicarán las campanas de la paz en Colombia. La guerrilla es consciente de las dificultades pasadas y las que aún restan, pero desde hace meses está dando muestras de verdadero interés en finalizar con el conflicto armado más antiguo de América Latina.
El anterior intento finalizó con el asesinato de dos candidatos presidenciales, 8 congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y casi 5.000 activistas de la izquierdista Unión Patriótica. El propio Timochenko en una entrevista emitida por Telesur que le realizó Piedad Córdoba, señala como el gran objetivo que tienen es que ser luchador social en Colombia no implique riesgo de muerte, amenazas, desapariciones o exilios. La paz es necesaria para todo el pueblo colombiano.
ARGENTINA ANTE CRUCIALES ELECCIONES PRESIDENCIALES. La primera vuelta se realizará el 25 de octubre. El candidato del Frente por la Victoria (FpV), Daniel Scioli, cuenta con el apoyo de la aún presidenta Cristina Fernández y de una parte de la izquierda para quien no es el candidato ideal pero que la coyuntura política pone con fuerza en la realidad.
A él se enfrenta la derecha neoliberal dividida entre Mauricio Macri y Sergio Massa. El primero es el actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, un seguidor incondicional de Aznar y Bush. Ejecutor de recortes sociales y centro de numerosas denuncias por corrupción. El segundo un desprendimiento “por derecha” del peronismo del FpV que promete usar al ejército en actividades internas. Su máxima de Orden y Seguridad recuerda épocas convulsas y dolorosas de Argentina. Los dos quieren achicar el Estado.
Ante el horizonte perdedor para la derecha neoliberal, entra en juego la justicia que permanece desde la época de la genocida Dictadura Militar. Intentan anular sin pruebas las elecciones a gobernador realizadas en agosto de 2015, para eso acepta denuncias de la oposición por quema de urnas, que “casualmente” fueron realizadas por miembros de esos mismos partidos opositores y denunciantes.
Al mismo tiempo la Corte Suprema de Justicia, sospechada de contubernio con poderes fácticos como el grupo Clarín, mantiene paralizada la aplicación de la Ley de Medios desde hace cinco años. Y dictamina (contra sus propios antecedentes) el embargo del sueldo de un periodista denunciado por el mencionado grupo mediático empresarial. También es “casualidad” que dicho periodista castigado, Víctor Hugo Morales, haya apoyado la Ley de Medios de Argentina, que viene a democratizar el espacio radiotelevisivo. Ley que en España tiene muy mala prensa y es duramente atacada, inclusive por aquellos que no se la han leído, y se informan con Prisa y sin pausa. La respuesta social debe lograr vertebrarse en torno a programas políticos amplios y transformarse en organización. Pasos no sólo posibles sino necesarios y deseados por buena parte de quienes sustentan el proyecto kirchnerista.






